domingo, 26 de junio de 2011
Espiral (OOTT4)
Cuando crees que ya por fin todo va bien, siempre pasa algo que te hunde a tí y a tus ideas. Un tormenta de impotencia y una niebla de incomprensión te nublan la vista. Cuando todo parece que va bien, una cuerda te atrapa y te ata a la realidad, porque aquí no se permite volar, y yo soy una soñadora intrépida, una ilegal a quien le gusta, no, mejor, le encanta planear entre la realidad y la ficción. Y me consume tanto esta dictadura, que sueño con montar en una avioneta y desaparecer en el Triángulo de las Bermudas. Pero aquí no solo no se permite volar, tampoco gritar, practicamente nada de manifestarse, en ningún ni de ningún modo. Y cuando crees que todo va bien, todo se tuerce, todo mal. Y te sientes ridículo. Quizás porque ves que no lo puedes cambiar, quizás porque acabas de comprobar que una persona no puede cambiar, porque nadie te va a sorprender con compresión o empatía. Yo defiendo el egoísmo individual, si no sería imposible vivir en un mundo en el que entre todos nos atropellamos por ganar y sobrevivir frente al resto, pero hay que saber cuándo utilizar el egoísmo, e igualmente, cuando nombrarlo.Cuando todo parece que va bien... será una mala percepción.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario