Hace un tiempo que me he perdido y no me encuentro. O no me busco, más bien. Porque me doy por perdida, por causa perdida. Por perdición sin causa. Y me mata, lentamente pero, igualmente me mata.
Tensión, como en un tira y afloja, que me ahoga, y no me deja respirar, ni chillar, ni destrozar todo lo que pille por delante ni.... nada. Ni llorar agusto. Pero no se el por qué, porque no hay motivo aparente. Yo soy el motivo, y no tengo nada que hacer conmigo, porque no sé qué falla.
Quiero ser objetiva y decir algo con sentido. Un busco un texto precioso para que me digais lo bien que escribo. Sólo es una vía de escape, a ver si me cruzo con la parte de mí que se ha ido de mí y me ha dejado en esto: en lo que se compadece, en lo que llora, en lo que aprecia los buenos y los malos momentos por separado y que analiza todo, pero ya no ve ni un puto conjunto, en lo que se preocupa, y que se alegra de forma instantánea pero que no comprende que todo sea bonito siempre. Y sobretodo, en la parte que no asimila. O que solo traga mierda. Bueno, tampoco. Esque ya no se de qué hablo. Pero me detesto por una y tantas razones que todas valen y no importa mezclarlas.
Y aquí estoy, echando mi vida al váter y tirando de la cadena, pero aparentando ser normal, con una sonrisa forzada. Ya sabes, "todo va bien", todo me supera.
No entiendo nada, no me entiendo. Siempre he sabido que es complicado hablar de uno mismo, pero nunca me había costado tanto. Nunca me había costado tanto reflexionar sobre mí aunque me costara explicarlo. Esta vez sí. Porque a lo mejor yo no soy mi única causa, si no también lo que me rodea. O no. A lo mejor sólo estoy buscando una forma de... evadir la culpa hacia mí. O no. Dios, que asco.
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